Cómo funciona la recogida en Europa
La mayoría de los países europeos recogen los envases de bebida junto con el envase ligero —la misma corriente que plásticos y metales— y no con el papel, porque las capas de polietileno y aluminio contaminarían la pasta estándar de una papelera. Las plantas de clasificación separan después ópticamente los envases en su propia calidad de bala, el cartón para envases de líquidos.
El rendimiento de la recogida varía mucho de un país a otro: los sistemas de depósito, la separación en origen y la sensibilización ciudadana mueven la cifra. Esa variación explica por qué el suministro de la fracción PolyAl aguas abajo se concentra en un puñado de países con buena recogida de envases.
El lado de la fibra: maduro y bien conocido
Las balas de cartón para envases de líquidos llegan a papeleras con hidropulpers aptos para laminados. El agua y la agitación liberan la celulosa, que se reutiliza en cartón ondulado, papel tisú y fibra moldeada. El rendimiento es alto y el mercado de fibra recuperada está consolidado, por lo que este lado del reciclaje de envases lleva años siendo comercialmente rutinario.
El lado del PolyAl: el verdadero cuello de botella
Lo que queda tras el repulpado —aproximadamente una cuarta parte de la masa del envase— es film de polietileno unido a papel de aluminio. Durante años, las papeleras pagaban por eliminarlo o lo enviaban a valorización energética. Dos cosas cambiaron: el reciclaje mecánico demostró que se puede granzar el PolyAl conservando el aluminio como refuerzo, y la regulación creó demanda de poliolefinas recicladas certificadas.
La capacidad se está construyendo a gran velocidad. En 2024 la industria del envase de cartón comprometió 40 M€ para añadir cerca de 40.000 toneladas anuales de procesado de PolyAl, junto a operadores consolidados como Palurec en Alemania, Plastigram en Chequia y Recon Polymers en los Países Bajos. Cada uno emplea una ruta distinta —separación física en seco, disolución con disolventes o compounding— y los materiales resultantes no son intercambiables.
Lo que exige la regulación
El Reglamento europeo de Envases y Residuos de Envases (PPWR) fija objetivos vinculantes de contenido reciclado para el envase de plástico y endurece los requisitos de reciclabilidad. En paralelo, el reporte CSRD/ESRS E1 obliga a los fabricantes a cuantificar sus emisiones de Alcance 3, del cual los materiales comprados (categoría 1) suele ser la mayor parte.
El efecto práctico para transformadores y marcas es que el material reciclado postconsumo trazable deja de ser una elección de marketing y pasa a ser un insumo de cumplimiento normativo. El PolyAl derivado de envases resulta atractivo aquí porque su origen está documentado, su suministro es europeo y su contenido reciclado es inequívoco.
Cómo comprar material derivado de envases
Los compradores suelen elegir entre tres formatos. Las balas sin lavar son la materia prima más económica y son adecuadas para recicladores con sus propias líneas de lavado. Las balas lavadas eliminan los restos de pulpa y reducen el consumo de secado. Los pellets acabados están listos para procesarse en equipos estándar de inyección y extrusión sin inversión previa.
Sea cual sea el formato que compre, exija siempre lo mismo: una especificación conforme a la UNE 53925:2026, homogeneidad de lote (mezclar orígenes distintos da un MFI y un contenido en cenizas irregulares) y documentación de trazabilidad utilizable en el reporte de Alcance 3.
El reciclaje de envases, de un vistazo
| Corriente de recogida | Envase ligero en la mayoría de países de la UE, no papel |
|---|---|
| Calidad de bala | Cartón para envases de líquidos (LPB) |
| Fracción fibrosa | ~75% — cartón ondulado, papel tisú, fibra moldeada |
| Fracción PolyAl | ~25% — pellets de poliolefina reciclada |
| Normativa clave de la UE | Objetivos de contenido reciclado del PPWR |
| Enfoque de reporte | GHG Protocol Alcance 3 cat. 1, CSRD/ESRS E1 |