De residuo a valor: dentro del proceso de reciclaje del PolyAl
Cómo un rechazo polilaminado se convierte en un pellet homogéneo, listo para inyección industrial.

La mayoría imagina "plástico reciclado" como un flujo caótico de materiales mezclados con comportamiento impredecible en moldeo. La realidad del PolyAl certificado ISCC PLUS es lo contrario — y la diferencia está en el proceso.
Paso 1: segregación en origen
El viaje empieza antes de nuestra planta, en las recicladoras de briks. Tras separar la fibra de cartón para las papeleras, lo que queda es un flujo limpio e identificable de polietileno con aluminio embebido.
Paso 2: triturado y lavado
El rechazo PolyAl llega en balas. Lo trituramos, lo lavamos para eliminar restos orgánicos de los contenidos originales y lo secamos por debajo de 0,15% de humedad.
Paso 3: extrusión y peletizado
El material limpio se alimenta a una extrusora de doble husillo. Calor y cizalla funden el polietileno alrededor de las partículas de aluminio. La masa fundida se filtra y se fuerza a través de una placa de hilera, cortándose en pellets — cubos de 3–4 mm con un ligero brillo de aluminio.
Paso 4: lotificación y documentación
Cada lote de 10 toneladas se muestrea para índice de fluidez, densidad, cenizas y resistencia a tracción. Los números van en la ficha técnica que viaja con el Big Bag. UNE 53925:2026 marca el marco de un lote conforme.
Por qué importa para los moldeadores
- Previsibilidad. Un fabricante de pallets quiere que el próximo lote se comporte como el anterior.
- Aluminio funcional. Hasta un 13% de carga mineral que actúa como rigidizador natural.
El proceso es industrial, trazable y nada glamuroso. Por eso funciona.
