Materiales reciclados·7 min de lectura·
Rotomoldeo con PolyAl: depósitos, jardineras y grandes piezas huecas
Qué funciona y qué no al rotomoldear PolyAl reciclado, y la disyuntiva entre polvo y micropellet.

El rotomoldeo es un proceso lento, de baja presión, ideal para grandes piezas huecas. PolyAl es viable con algunas precauciones.
Polvo vs micropellet
Estándar: polvo HDPE malla 35. PolyAl debe molerse a polvo o suministrarse como micropellet 1,5–2 mm. La molienda a temperatura ambiente es directa; el aluminio no impide.
Formulación recomendada
Depósitos no presurizados y jardineras: 70 % PolyAl + 30 % HDPE virgen para rotomoldeo. PolyAl puro es viable pero acabado interno más rugoso.
Ciclo
- Horno 280–300 °C (5–10 °C menos que HDPE virgen)
- Temperatura objetivo aire interno: 200 °C (sonda Rotolog)
- Ciclo: como HDPE +5–10 %
Espesores
El aluminio actúa de lastre térmico: zonas finas (<4 mm) muestran marcas de flujo. Diseñar espesor mínimo 5 mm.
Aplicaciones ya en producción
- Jardineras 200–800 L
- Módulos de retención pluvial
- Barreras viales rellenables de agua
- Compostadores
- Defensas marinas
Qué evitar
- Depósitos a presión
- Contacto alimentario (UE 2022/1616)
- Pared muy fina (<3 mm)
El acabado moteado gris carbón es muy apreciado en mobiliario urbano e infraestructura visible.
